En cierta etapa de la niñez alguna mascota nos ha hecho muy felices con su compañía.

Gatos y perros, por lo general, nos han enseñado el valor de la lealtad, el amor y la paciencia.

Aprendimos a cuidarlos, conocerlos y entenderlos.

Dicen que la mascota forma su personalidad por medio de vínculos afectivos o emocionales con su dueño.

Dales lo mejor de ti y recibiras el doble y sin límite.



domingo, 29 de noviembre de 2015

PARA MI NIÑO LINDO!!! Desde siempre lo he amado En el pasado, en el presente y en el futuro Es muy especial Nos parecemos bastante Sin conocerle le acepte y respeto Su presencia llena mi vida Nutre mi corazón herido Calma mi sed y alimenta mi ser. Me enseña el amor Como los grandes artistas Lo siento tan mío Como mis dientes Es mi amor, mi alma Hecho a mi medida. Lo Amo y soy feliz Tan solo al mirarle Lo quiero libre y seguro Su amor es infinito Y no tengo temor de compartirle Me basta con saber Que a su lado hacemos caminos Y ayudamos a los amigos. Cuando el sol salió una brisa suave entró recorriendo dulcemente mi faz refrescando mi agotada memoria. Es difícil no pensarle e imaginar que vendrá convertido en viento cálido acariciando el amanecer. Cierro los ojos y me sonrío lo dibujo en la mente su silueta parece bailar vestido de mil colores. Me mueves las hormonas ahogado susurro encantador aroma sutil me despiertas el éxtasis embriagador. Cada sonido se percibe a ti en contacto ardiente en mi como un ósculo, una caricia que el cuerpo anhela sentir. De tu fuego me alimento en tu hielo me estremezco las caricias me hablan de ti como el silencio tu ausencia. Hoy le encontré. Lo encontré en el momento en que no le busqué. Cuando había pedido al cielo y mirado el sol contándoles mi sueño, mi esperanza en él. En sus manos me entregué. algo en mi interior se estremeció, y soltó un escalofrío seguido de una gran Paz. La llama del amor se encendió. en la figura con efecto residual luciérnagas en pupilas se deslizaban al saber que había sido escuchada. Sé que mi suerte cambiará. la espera pronto terminará. Encontré mi otra mitad! viviré pensando, sintiendo y amando.

viernes, 27 de mayo de 2011

PARA TI DE MI

Mirar tus ojos es sentir realmente que existe Dios
A la distancia te pienso y existes en mi y Yo Soy
Recuerdo tu presencia como si no pasara a después
Con cada escalofrío resucito del caos y de la nada
Escucho murmullos dulces en gloria y majestad
Laten los corazones plenos de dicha cósmica, y
Olvido la tristeza de tu ausencia en mi realidad.

Ya no tengo sed, ni hambre, solo Paz eterna.

Jamás olvidaré la Luz de tu infinito ser
Invoco cada día tu presencia inmortal
Manifiesto a los vientos mi amor y verdad
En medio de gentíos percibo tu esencia
Naciendo con hermosos colores y forma
Amaré eternamente esa hermosa flor en ti.

Ya no te pienso...
¡Te siento en lo más profundo de mi ser!!!...
A pesar de mi soledad y algunas lágrimas
A tus pies me postro tan solo por una palabra
que será aliento para la siguiente espera...

TU: MUJER Y POESIA

Tú, mujer, eres la bella poesía
que le da la música a mi vida,
La música, que de mi lira brota
con amor y cariñosas notas.

Tú, poesía, la armonía en persona,
te apoderas de mí como ladrona.
Y cuando estaba mustia el alma mía
llegaste a devolverme la energía.

Tú, mujer, acompañas mi biografía,
aliviando mi dolor y mi agonía.
Por tu belleza, la de una rosa roja,
me inspiraste a volar como gaviota.

Tú, poesía, que mi palabra coronas,
con la bondad y el amor del que perdona,
estás siendo en mi boca la ambrosía
que al espíritu me otorga mejoría.

A ninguna de las dos rechazaría,
pues como almas mellizas, parecidas,
me conquistan de forma provechosa,
pues mujer y poesía: son hermosas...

CRG

miércoles, 6 de enero de 2010

EL JARDIN SECRETO DE LAS HADAS

En la reunión de apoderados, la mamá de Andrea conoció a los padres de un compañero de básica. Los tiempos eran difíciles y toda ayuda se valoraba. Así que cuando la mamá de Michel le ofreció trabajo, no dudo en aceptarlo. Ella lavaba y planchaba. Generalmente Andrea y su hermano menor la acompañaban, púes no contaba con alguien que los cuidara. El otoño terminaba y Sol se hacia sentir por las mañanas. Con el tiempo nació una amistad entre ambas familias. Cierta afinidad nació entre Andrea y la hermana de su compañero, quien era algo mayor. Solían pasar tardes enteras, después del colegio y junto a vecinitas, jugando alrededor de la manzana que circundaba la propiedad. Incluso gracias a que prestaban sus juguetes, aprendió a montar bicicleta en unas horas, con menos costalazos de los que calculaba soportar. Un día, aburrida de la rutina y de escuchar riñas infantiles, decidió alejarse poco a poco, sin que notaran su ausencia. Se adentró a lo largo del sendero que conducía a un camino de tierra con cercos de mora a ambos lados. El sector era sin duda residencia de dueños de fundos o parceleros. Caminó pausadamente. Se detenía a observar atentamente las enormes construcciones coloniales y la abundante vegetación alrededor. De pronto sin explicación, se paro frente a un inmenso portón de madera, el cual se abrió casi al instante, sin que pudiera distinguir los detalles del material y confección utilizados. Ante sus ojos asombrados, las puertas se abrieron de par en par. Se divisaba un paisaje bellísimo lleno de árboles y flores, todo era verde. Un agradable olor a pasto recién cortado y de tierra mojada la sedujo sin tregua. Cerró los ojos y respiro profundamente cada aroma. Sintió intensamente los ruidos de la naturaleza. Al levantar los párpados, y salidas de la nada, visualizó dos figuras que se acercaban casi flotando. Dos hermosas jovencitas de no más de 13 años. De piel rosada, pelo largo, rubio y delicadamente adornado de flores naturales y trenzas. De ojos grandes y azules como el cielo. Vestían túnicas blancas como la nieve, de hilo y seda con finos bordados que cubrían hasta los tobillos. Con apropiada delicadeza la tomaron de los brazos invitándole a entrar. La conducían con la emoción de la llegada de quien se ha esperado Sus gestos delicados, como pétalos de rosas, pero de gran fuerza interior, que irradiaban de sus miradas y sonrisas, iluminaban su rostro y con ello todo resplandecía. No le hablaron, pero telepáticamente les comprendía. El lenguaje del silencio. Se detuvieron al llegar a una especie de jardín encantado, con una gran pérgola, y en medio un fabuloso y singular árbol que daba la sensación de haber sido coloreado por un maestro. De sus ramas colgaba un columpio decorado de flores silvestres como enredaderas. La sentaron en él y le impulsaban. Al adquirir altura, el corazón parecía salírsele por la boca, con cada ir y venir. Los aromas que se mezclaban de la naturaleza y el perfume de sus cabellos y su piel le daban ganar de chupar como a un dulce. De pronto, una avalancha de niños de todas las razas y edades, le rodearon. Se empujaban entre ellos ansiosos por estar lo más cerca de Andrea. Tocaban sus cabellos, su ropa, sentían su olor y analizaban su rostro, al mismo tiempo de murmuraban quien era. Reconociéndola y alabándole como el ser digno y especial que les habían anunciado. Dentro del bullicio asombrosamente no advertío gritos, risotadas o alguna vibración irritante. Sonreían armoniosamente y sus ojos brillaban con la intermitente chispa de la picardía infantil, mezcla de entusiasmo y curiosidad. Sus pupilas las veía dilatar de asombro al descubrir y examinar cada detalle de su presencia. Aquellos iluminados ojitos y amplias sonrisas vienen a su mente cada vez que siente agitado el corazón y cosquillitas en el estómago. Andrea pensó que le habían confundido. Pero comprendió la extraña belleza que poseía. No lo mencionó, pero se reía de pensar que exageraban o, por la curiosa sensación que le produjo tener la seguridad que hablaban sus corazones y de verdad lo pensaban, sentían y creían. Le afloraron sentimientos puros, sinceros y verdaderos. Se sintió parte de todo, valorada y muy especial. Fue una bienvenida y/o reencuentro sublime. Floto entre las nubes y se sintió protagonista de un mágico cuento. Aunque su mente le decía que se trataba de una simple confusión de identidad. Le había pasado un par de veces. Siempre la encontraban parecida a alguien. O bien, la madre naturaleza la invito a soñar y crear, como forma de agradecer su aprecio por el paisaje, aromas, melodías, silencios, colores, texturas, la vida en todo su esplendor; que siempre está y a la vista de todos; pero que pocos se detienen a contemplar. Lo anteriormente relatado se le manifestó por alrededor de 15 ó 20 minutos, y quizás menos o más. Su cuerpo y su ser lo vivió de forma lenta y serena, pero su alrededor parecía transcurrir más rápido, como si lo que le rodeaba se desenvolvía ansioso y excitando, o de que las energías de todos esos niños, aceleraban la vida a su alrededor, al mismo tiempo que se multiplicaba. En Andrea, se producían fuertes emociones interiores. Como si el corazón se le hinchara de AMOR. Y eso se reflejaba en la intensa luz que sentía brillar en todo su rostro e incluso con una especie de ardor sutil en todo el cuerpo. Podía ver que pequeños rayos luminosos se escapaban de sus ojos y boca, he iluminaban toda la escena. Del mismo modo que le guiaron hacia el interior de aquél mágico lugar, las bellas muchachas la acompañaron hacia la salida. Cada una le beso las mejillas, dejándola en el mismo sendero de tierra y mora que la encontraron y al unísono se cerraron las puertas del portón que había visto al principio. Se quedo unos minutos dándole la espalda, sin deseos de voltear y enfrentarlas cerradas, con la mente perdida en divagaciones, tratando de asimilar lo mejor posible lo vivido. Se dio vuelta lentamente, cerró los ojos, quizás imaginado que no habría nada, ya que no escuchaba los susurros que aún se oían poco antes de la despedida. La madera de las dos enormes puertas se notaban distintas y no logró escuchar ni sentir nada, por más esfuerzo que hizo. Una fresca brisa le saco de sus divagaciones tras darse cuenta que casi era de noche. Apresuró el tranco, “como dice su lela”. El temor a un reto e incluso un castigo le hacían correr más y más rápido. Al llegar, se percato que no se había notado su ausencia mayormente. Tal vez el pensar en la preocupación de su Madre, la agitación del acelerado regreso, junto con las preguntas de su hermano que, sí noto la fuga, borró de su mente lo increíblemente vivido a los 7 años. Hoy, la infinita paz, armonía y belleza de aquél mágico y misterioso jardín; y la luminosidad que transmitieron esos ojos transparentes como el agua, le volvió de súbito después de 3 décadas. Recuerdos que siempre estuvieron en su corazón pero que su mente bloqueó. Miro al cielo y se prometió jamás olvidar sus sueños y alegrías.

Dedicada de todo corazón a M.A.G.R.

SOY DE TI

Todo esta tan quieto
La calma me sumerge
En mil recuerdos tuyos
Nuestros momentos
Te imagino en la penumbra
Y converso con su sombra
Me haces sonreír!
Te siento y te pierdo
Te amo y te odio
Te necesito y me oculto
Te añoro y te olvido
Como sacarte de mi mente
Si estas metido tan hondo
En lo inhóspito de mi ser

A veces te siento tan mío
Creo que conduces mis sentidos
Cada pensamiento
Cada movimiento
Cada palabra
Parece naciera de tu ser

Te veo en mis recuerdos
Te siento en mi memoria
En mis sueños estás
Despierta y dormida
Que más quieres de mí
Que más me queda sin ti

Soy la sombra de mi ayer
Soy la luz de la esperanza
Soy lágrimas de alegría
Soy un pedazo de la nada
Soy lo que haz echo de mi

jueves, 19 de noviembre de 2009

TE AMARE

Te amaré

Te amaré con el cuerpo y con la mente
En días de sol y en noches de sombras
En la paz y en la discordia
Con lágrimas de dicha y lamento
Con el alma y el corazón
Te amaré con mi mente y mi cuerpo

Te besaré como nadie en este mundo te besó
Te amaré con la piel y el corazón

Te amaré como quien aprende a sentir
Como un niño, un adulto y como yo
Te llevaré eternamente guardado en mí
Soñare con aquel jardín que fue mió
Inventaré una historia cada amanecer

Te besaré como nadie en este mundo te besó
Te amaré con la piel y el corazón

Te amaré con el alma al desnudo
En el silencio y a viva voz de canciones
Te pensaré tanto, que el reflejo seré de ti
Te recordare en el pasado, presente y futuro
Te amaré y serás parte de mí ser, de mis huesos

Te besaré como nadie en este mundo te besó
Te amaré con la piel y el corazón

Te amaré y cada día será como el último
Soñaré tu presencia y escribiré mi sentir
Porque el corazón las dicta, no mi razón
Desearé un día mas de ti, para hacerlo eterno.